El mantenimiento de un auto se hace con el fin de preservar su óptimo funcionamiento. Veamos qué hay que tener en cuenta y cada cuánto hay que reemplazar o verificar los distintos componentes para que nunca te fallen.

Mantener un auto implica más que cargarle combustible. Si bien llenar el tanque suele ser una práctica satisfactoria, sabemos que, para garantizar el perfecto mantenimiento de un auto, eso no es suficiente. Cada tantos kilómetros o períodos de tiempo debemos llevar a cabo determinadas tareas con el fin de preservarlo y mantener sus componentes en óptimas condiciones. La revisión de frenos, el motor y el sistema eléctrico, junto con el cambio de aceite, los filtros y los amortiguadores, la alineación y el balanceo, son algunos de los puntos de mantenimiento básicos que toda persona que posee un auto debe conocer.

Sabemos que, con tener nuestro vehículo en perfectas condiciones, lograremos mayor durabilidad, rendimiento, ahorro económico, confiabilidad y seguridad al conducir. A esto se le suma un factor fundamental en este punto, y es el psicológico. Nuestro deseo de darle larga vida al auto se relaciona también con nuestro apego a él. En este sentido, nos vemos “moralmente” obligados a darle un mejor tratamiento y asegurar, además, el cuidado de su estética, tanto en lo que respecta a su interior como exterior.

Entonces, en la medida en que seamos conscientes de que hay que realizar estas tareas —y las llevemos a cabo—, además de verlo radiante, nuestro coche será confiable, prácticamente en cualquier condición —ya sea que se trate de un utilitario, un sedán o una 4X4—, o más allá de los años que hemos compartido junto al él del kilometraje que registre en su tablero de control.

Más tecnología, menos desgaste

Una buena noticia del avance tecnológico es que la complejización de los elementos mecánicos y eléctricos actuales del automotor, junto con los (cada vez más efectivos) sistemas de gestión y de software del vehículo han mejorado la fiabilidad de los autos. De todas formas, estas tecnologías también precisan de un mantenimiento adecuado y específico.

Asimismo, el crecimiento que han presentado las plantas automotrices en los últimos quince años ha derivado en que las compañías y fabricantes de automotores ofrezcan mayores servicios de posventa. Esto quiere decir que contamos con services más rigurosos y talleres especializados por doquier.

ELEMENTOS BÁSICOS PARA EL MANTENIMIENTO DEL AUTO

Para el óptimo funcionamiento de nuestro auto es necesario prestar atención, en primer lugar, a cinco elementos básicos a la hora de realizar el mantenimiento. Los cinco puntos son:

1- SISTEMA DE FRENOS:

El mantenimiento de frenos forma parte del sistema de seguridad más importante en nuestro automóvil. Generalmente, no se le presta demasiada atención hasta que las pastillas comienzan a fallar o desgastarse. De suceder esto, la inversión que tendremos que realizar para su arreglo será más costosa. Por eso, hay que procurar no dejar pasar mucho tiempo. Una tarea fundamental es revisar de forma constante el nivel del depósito del líquido de frenos. Es fácil percatarse del desgaste de las pastillas de freno porque en el andar se podrá sentir inestabilidad, vibración, ligeros golpeteos o chillidos al pisar el pedal. Revisarlos al menos una vez al año es más que suficiente para garantizar su condición.

2- LUBRICANTES:

Los lubricantes aseguran que cada pieza móvil en el motor obtenga el aceite suficiente para desplazarse con facilidad y así evitar posibles roces que provoquen desgaste prematuro. Además, ayudan al enfriamiento del sistema, lo que evita que la temperatura se eleve por fricción. Por tales motivos, tenemos que estar pendientes de revisar el nivel de aceite, así como cambiar y utilizar un lubricante de excelente calidad. Es necesario tener presente que el cambio de aceite tiene que ver con varios factores como los hábitos de conducción, el tipo de vehículo o la calidad de aceite a utilizar, entre otros puntos. Lo elemental es evitar superar los 20 mil km con el mismo aceite.

3- SUSPENSIÓN

El sistema de suspensión, los amortiguadores, son los encargados de mantener el control y estabilidad del vehículo. Nivelan los golpes e impactos que nuestro auto pudiera tener en situaciones inesperadas. Además, ayudan a que las llantas se mantengan adheridas al suelo y no sufran mayor desgaste. Pese a que los amortiguadores luzcan en buen estado, deben reemplazarse después de los 50 a 60 mil km. Algunos signos para detectar su desgaste son: incomodidad al manejar, poca estabilidad del vehículo, ruido al avanzar, pérdida de control, entre otros.

4- NEUMÁTICOS Y LLANTAS:

Nuestra seguridad depende en gran parte de ellas, ya que son el punto de contacto entre nuestro coche y la calle. Para viajar tranquilo y cómodo, es necesario que se mantengan en las mejores condiciones. Evitar su desgaste implica revisar, al menos, una vez por mes la presión que recomienda el fabricante. Si no logramos contar con la cantidad de aire adecuada, tendremos menos control del vehículo y aumentará la distancia de frenado haciendo que los neumáticos se desgasten en menos tiempo. Daños en su superficie o vibraciones al andar son los signos básicos para ir a la revisión.

5- CARROCERÍA:

La famosa chapa. Cuidarla es una obligación, aunque sabemos que es inevitable que con el uso o el paso del tiempo se deteriore. Es necesario lavar el auto con frecuencia para evitar, por ejemplo, que la suciedad acumulada se adhiera a la pintura y la dañe., esto es importante porque los daños por agentes externos, como el excremento de ave, no están cubiertos por la garantía.  También hay que protegerlo del clima: no lo dejemos dormir afuera. Ni qué hablar de ser precavidos con el manejo o a la hora de estacionarlo. Para mantener la carrocería en buen estado hay que evitar frotar las manchas en seco, ya que pueden rallar la pintura. El factor sol es otro de los puntos que causan el desgaste y, si bien es algo que no podemos evitar, tratemos de estacionarlo siempre en la sombra.

¿CÓMO MANTENER LA GARANTÍA DEL AUTO VIGENTE?

En nuestro país, las empresas automotrices otorgan una garantía que va, por lo general, del primer hasta el tercer año, con una limitación promedio de entre 50 y 100 mil kilómetros, según el caso. Cabe aclarar que no todas las marcas las mismas condiciones de tiempo y kilometraje.

Lo que sí tienen en común son tres temas que hay que evitar para no perder la garantía:

1) Llevar a cabo el servicio de mantenimiento programado en un taller no oficial;

2) Realizar la reparación de una falla técnica en un taller no oficial;

3) Cambiar o modificar cualquier elemento original del vehículo en un taller no oficial.

LA GARANTÍA VOLSKWAGEN

La mejor garantía es la de conducir un Volkswagen y ésta es de 3 años ó 100.000 km (lo primero que se cumpla). Cubre las reparaciones necesarias que surjan como consecuencia de desperfectos de material, montaje o fabricación, condicionado por el cumplimiento de los mantenimientos recomendados por VW.

Como dijimos más arriba, la ventaja de acudir a los talleres especializados es que cuentan con personal capacitado y calificado, además de equipos de diagnóstico de última tecnología y el máximo estándar de calidad. En Espasa cumplimos con un Plan de Carrera y Certificaciones otorgadas por Volkswagen Argentina).

Además, la importancia de hacer el mantenimiento en un taller oficial es que garantiza mantener las condiciones originales del vehículo, conservando la garantía de fábrica. Para los modelos Up!, Fox Gol, Polo, Saveiro, Virtus, Suran, Voyage, Golf, Vento, CC, Passat, Scirocco, Beetle, Tiguan y Touareg se debe realizar el service cada 15.000 km ó un año en los motores nafta. En el caso de los motores diesel, la lógica es cada 10.000 km o un año, lo primero que se cumpla. En el caso de la Amarok, el service es siempre cada 10 mil km.

Hay que destacar que a través del service se producen más de 30 puntos de chequeo en el que se destacan: concentración de líquido refrigerante (en caso necesario rellenado), funcionamiento y ajuste de limpia parabrisas, luminaria del vehículo, estado de la batería y tomacorrientes del vehículo, entre otros.

Mantener tu auto en condiciones no solo alarga su vida útil, sino que también es fundamental para viajar seguro. Todos sus componentes valen y deben funcionar correctamente para que los problemas que causan no afecten al resto.


El amor a veces viene en forma de repuesto (oficial).

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