En esta nota te contamos qué verificaciones debés hacerle a tu vehículo y qué elementos ayudan a mantenerlo en condiciones cuando lo exponés al frío y a la nieve.

 

Cuando las bajas temperaturas están entre nosotros utilizamos gorro, campera, bufanda y guantes para resguardarnos del frío. Pero, ¿no pensaste que tu vehículo también necesita protección para sobrellevar el invierno de la mejor manera? Te brindamos recomendaciones para que tu auto no se vea afectado.

 

1)  Entrá en calor al vehículo

El vehículo necesita la mejor lubricación posible, pero con el frío invernal esto se dificulta, porque todos los fluidos del coche y de la mecánica tienden a enfriarse. Por eso, recomendamos que dejes el auto en marcha unos 20 segundos antes de salir para que se caliente. Tampoco lo exijas en las primeras cuadras. Rodar con el motor y los fluidos extremadamente fríos daña severamente todas aquellas piezas móviles del motor.

 

2)  Comprobá el líquido refrigerante

Chequear el nivel y el color del líquido es ideal para que cumpla su doble función de refrigerante y anticongelante. El líquido se encuentra óptimo si presenta un color vivo, ya sea amarillo, rojo o verde. En cambio, si tiene aspecto más traslúcido o sucio, está deteriorado. Puede ser por residuos del propio circuito de refrigeración o porque en alguna intervención anterior se mezcló con agua desionizada. En este caso, cambiá totalmente el líquido refrigerante-anticongelante por líquido nuevo.

 

3)  Levantá los limpiaparabrisas

Si el auto duerme afuera y en una zona de nevadas o heladas frecuentes, te conviene dejar los limpiaparabrisas separados del vidrio. De este modo, evitás que la goma quede pegada a la luneta delantera o trasera, se rompa y que los limpiaparabrisas queden inutilizables.

 

4)  Colocá protectores

Cubrí el vehículo con un protector de aluminio o una tela lo más gruesa posible si tu vehículo duerme al exterior y sin resguardo. El objetivo es que no se congelen los vidrios ni se raje la pintura.

 

5)  Revisá y cambiá la batería

Es una de las principales partes del vehículo que más sufre las bajas temperaturas. Con el frío, es frecuente que aquellas baterías instaladas en el coche hace 4 o 5 años se descarguen de golpe y pierdan prácticamente la capacidad para recuperarse. Te recomendamos cargar la batería con los primeros fríos y si ya tiene algunos años, mejor sustituirla.

 

6)  Contá con accesorios para el invierno

Es muy importante que en zonas de nieve o helada tengas una paleta de plástico para rascar lo que se acumule en la luneta delantera, cadenas, mantas, el depósito de combustible lo más lleno posible y provisiones para alimentarse en caso de salir de viaje. El invierno no perdona y un cambio brusco de tiempo puede situarnos en de un temporal de nieve u otras situaciones extraordinarias.

 

7)  Controlá las gomas

Por más que no muevas el auto en días, la presión de los neumáticos disminuye por sí sola al bajar la temperatura. Así que, sobre todo si vas a salir por ruta en un viaje largo, controlá la presión e incluso añadí un poco más de lo habitual.

 

8)  Revisá el sistema de calefacción

Hay residuos que se van depositando en los radiadores, que son pequeños y fáciles de obstruir. Lo mejor es hacer una limpieza con productos desincrustantes, y también llevarlo al mecánico para que realice una limpieza correcta y meticulosa del radiador de calefacción y de todo el circuito de refrigeración del coche, ya que si se dañan pueden ser irrecuperables.

 

9)  Prestá atención a las luces

En invierno tenés que tener el doble de cuidado con el sistema lumínico del auto. En épocas de baja temperatura, suele haber mucha niebla y controlar que los faros antiniebla funcionen correctamente es clave. Ahora que ya tenés estos buenos consejos, estás listo para afrontar el invierno sin problemas junto a tu vehículo por las rutas y calles argentinas. ¿Vivís en zona de nieve? Contanos cómo protegés tu vehículo en redes sociales.

 

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